
Trabajas conmigo, no con un becario que hereda tu cuenta.
Lo que se habla en el despacho no sale del despacho.
Sé cómo se decide dentro, no solo cómo se cuenta fuera.
Agenda limitada para poder responder cuando de verdad urge.

Es el trabajo de explicar qué es una organización, para qué sirve y por qué merece confianza, ante quienes deciden sobre ella: administraciones, reguladores, medios, socios y opinión pública. No es publicidad ni marketing: es posición, relato y relación sostenidos en el tiempo.
Administraciones y entidades del sector público, fundaciones y entidades sin ánimo de lucro, colegios profesionales, asociaciones y patronales, y empresas de sectores regulados. Perfiles distintos, pero un problema común: necesitan explicarse ante interlocutores que no se conquistan con campañas.
El asesoramiento en asuntos públicos consiste en preparar posiciones, informes y argumentarios, y en identificar los cauces formales de participación. Cualquier actividad de representación de intereses se desarrolla con inscripción en los registros que correspondan y con total transparencia. No se venden contactos ni resultados.
Ambas fórmulas. Hay encargos acotados —un plan, una crisis, una comparecencia— y hay acompañamiento continuado con dedicación mensual pactada. Tras la primera reunión propongo el formato que encaja, con alcance, plazos y honorarios por escrito.
Es la base del encargo. Se firma acuerdo de confidencialidad desde la primera conversación si el cliente lo requiere, y ninguna organización aparece citada como referencia sin su autorización expresa por escrito.
